PALMARES

CANTÓN 07 DE LA PROVINCIA DE ALAJUELA
POSICIÓN GEOGRÁFICA

Las coordenadas geográficas medias del cantón
de Palmares están dadas por 10°02'54" altitud norte y
84°26'28" longitud oeste.
La anchura máxima es de nueve kilómetros, en
dirección norte a sur, desde unos 1.200 metros al noreste
del cerro San Isidro hasta unos 300 metros al sureste del
cerro Lorito, en los montes del Aguacate.
BREVE RESEÑA HISTÓRICA
En la época precolombina el territorio que
actualmente corresponde al cantón de Palmares estuvo
habitado por indígenas del llamado Reino Huetar de Occidente,
que en los inicios de la conquista fue dominio del cacique
Garavito. Testimonio de ese hecho son los objetos de piedra
y cerámica encontrados principalmente en las actuales villas
Zaragoza y Esquipulas, así como en los vestigios de un
camino indígena que atravesaba la región de oeste a este, la
que posiblemente era la principal vía de comunicación de los
aborígenes del interior con los de las costas.
La colonización de la región que años después
dio origen a los cantones de San Ramón y Palmares tomó
fuerza a partir de la década de 1830.
Un hecho significativo para la historia
palmareña sucedió a mediados del siglo XIX, cuando el
gobierno concedió a José María Alfaro Zamora cuatro mil
hectáreas de terreno en los Palmares, como pago por una
deuda que no podía cancelarle en efectivo. Como este señor
quería recuperar el dinero, vendió las propiedades a un peso
cada manzana. Ello hizo que muchos alajuelenses y heredianos
se decidieran a migrar hacia este sitio de colonización y
compraran un terreno en donde establecerse.
La región ofrecía a los pioneros, ricos
suelos capaces de brindar una buena producción agrícola en
medio de una exuberante y asombrosa vegetación, así como la
abundancia de agua, una regular topografía del terreno,
pastos naturales y un magnífico clima.
Entre los primeros pobladores estuvo Pedro
Solís Rojas. Se cuenta que él se aventuró por las riveras
del Río Grande hasta el sitio, debido a que no existía
ninguna vía de comunicación.
Los campesinos llegaban a pie, machete en
mano y junto a sus familias se dedicaban a sembrar
hortalizas, legumbres, maíz, frijoles y practicar la cacería.
La conclusión del camino de carretas en 1846 y la expansión
paulatina del cultivo del café no hicieron más que aumentar
los denuncios y acelerar el poblamiento de la zona.
Tras Pedro Solís se animaron algunos
familiares y otras personas que colonizaron los lugares
vecinos.
Algunos de los fundadores de este lugar son:
Lucas Elizondo, Cecilio Rodríguez, Simón Ruiz, Manuel
Quesada, Julián Rodríguez, Pío Villalobos, Sebastián Barboza,
Pedro Vargas, José Vargas, Rafael Vargas, Remigio Rojas,
Gabriel Fernández, Francisco Javier Fernández, Vicente
Paniagua, Camilo Rojas, Manuel Rodríguez, Antonio Rodríguez,
Ventura Vásquez, Ramón Rodríguez, José María Rodríguez, Gil
Rodríguez, Joaquín Rodríguez, Cayetano Rodríguez, Florencio
Elizondo, José García, Juan de Jesús Rodríguez, Cleto
Blanco, Juan Sibaja y Gaspar Fernández. Entre las mujeres:
Carmen de Solís, Jerana de Rodríguez, Brígida de Elizondo,
María de Rojas, Josefa de Rojas, Libertad Vargas, Ramona
Paniagua, Ramona Rojas, María Mercedes de Vásquez, Julia de
Rodríguez, Nicolasa de Rodríguez, Jerónima de Rodríguez,
Rita de Rodríguez, Dolores de García, Catalina de Zeledón,
Clara de Elizondo, Yanuaria de Rodríguez, Rafaela de
Rodríguez, Ramona de Rodríguez, Felipa de Rodríguez, María
de Vargas, Rafaela de Quesada y Jerónima de Blanco.
La ocupación del suelo en la zona de Palmares
se conoció inicialmente como Barrio Mercedes y las viviendas
eran construidas con madera redonda, rajada en astillas o
simples ranchos pajizos, con techos cubiertos con palma real
y piso de tierra. Entre las mayores dificultades de esta
primera etapa estuvo la falta de puentes y caminos para
comunicarse con los pueblos del interior, teniendo que
viajar por entre los bosques, y obligados a atravesar ríos
caudalosos como el Colorado, el Río Grande y el Cacao.
En 1834 don José María Alfaro y don Pedro
Solís realizaron el primer denuncio de tierras en la zona.
Posteriormente, en 1835 y 1836, llegaron otros
colonizadores, entre los cuales estaban los señores Simón
Ruiz, Lucas Elizondo, Manuel de Jesús y Cecilio Rodríguez,
Pedro Vargas, Pío Villalobos y Buenaventura Vázquez.
La primera ermita fue de adobe con techo de
teja de barro, construida en 1858, en un terreno que donó
don Lucas Elizondo. Durante el episcopado de monseñor don
Anselmo Llorente y Lafuente, primer obispo de Costa Rica en
el año de 1866, se erigió la parroquia con advocación a San
Anselmo. La construcción de la iglesia actual se inició en
1893 y se concluyó en 1914; obra de piedra labrada, con
armadura y techo, se dedicó a nuestra señora de las
Mercedes, actualmente es sufragánea de la diócesis de
Alajuela de la provincia eclesiástica de Costa Rica.
La primera escuela se estableció en 1861, en
una casa particular, propiedad de don Ventura Vázquez; dos
años después se construyó una escuela pública, donde hoy
está el mercado. Durante el primer gobierno de don Jesús
Jiménez Zamora en l957 se bautizó con el nombre de escuela
Manuel Bernardo Gómez. El liceo de Palmares, inició sus
actividades docentes en marzo de 1958, en la primera
administración de don José Figueres Ferrer.
El café se comenzó a sembrar por el año de
1870; debido a que el gobierno dejó en libertad de cultivar
el tabaco en 1895, al año siguiente se sembraron en el lugar
las primeras matas de este producto agrícola.
El primer alumbrado público de Palmares fue
de faroles, colocados en 1878. El alumbrado eléctrico con
bombillos se instaló en 1913, en el primer gobierno de don
Ricardo Jiménez
Oreamuno.
En 1888 se llevó a cabo la primera sesión del
Concejo de Palmares integrado por los regidores propietarios,
señores Pablo Rojas, presidente, Ricardo Fernández,
vicepresidente, y Manuel Vargas, fiscal. La cañería se
inauguró en 1896, en la primera administración de don Rafael
Iglesias Castro. En la administración de don Bernardo Soto
Alfaro, el 20 de noviembre de 1888, en decreto ejecutivo No.
18, se le otorgó el título de Villa a la población del
centro. Posteriormente, el 24 de julio de 1918, en el
gobierno de don Federico Tinoco Granados, se promulgó la Ley
No. 28, que le confirió a la villa, la categoría de Ciudad.
El origen del nombre del cantón se remonta al
paraje que se denominó el valle de los Palmares, debido a la
abundancia de palmera real en el lugar, que al convertirse
en distrito de Alajuela se le conoció como Palmares y al
constituirse en cantón conservó ese topónimo.
SITUACIÓN Y LÍMITES
El cantón de Palmares se localiza en las
siguientes coordenadas geográficas: 10°02’54” latitud norte
y 84°26’28” longitud oeste. Limita con los cantones de San
Ramón, Naranjo y Atenas. Se encuentra rodeado por los cerros
Espíritu Santo y las estribaciones de los Montes del
Aguacate: Cerros de Pata de Gallo, Berlín, La Cruz, La
Tinajita, La Cima y la Piedra de San Isidro.
GEOLOGÍA, GEOMORFOLOGÍA Y SUELOS
El origen geológico de la zona de Palmares
está constituido por materiales de los períodos Terciario y
Cuaternario. Esta zona fue en tiempos geológicos un gran
lago, que se formó a fines del Plioceno o a principio del
Pleistoceno como parte de una fuerte actividad volcánica del
Macizo Central. Cuando una colada de lava proveniente del
Volcán Poás cerró dicho valle colector y propició la
acumulación de gran cantidad de agua dentro del valle
truncado, originó un lago de gran extensión que abarcaba
miles de hectáreas.
El total de la superficie de Palmares
corresponde a una zona de mineralización aurífera con
sulfuros de hierro, zinc y cobre, la cual pertenece al
Distrito Minero del Aguacate, con minas de explotación de
oro y caolín.
CLIMA E HIDROGRAFÍA
El clima oscila entre los 13 y los 29 grados
centígrados y la altitud va de los 900 a los 1400 metros
sobre el nivel del mar. Presenta una estación seca de
diciembre a abril y una lluviosa de mayo a noviembre.
El clima de Palmares es templado cálido
propio de una zona tropical lluviosa de sabana y posee un
bosque húmedo del tipo premontano.
El principal colector de aguas es el Río
Grande que viene desde San Ramón y Naranjo. En Palmares son
tributarios de él las quebradas Fierro, Azul, Mora, Granja,
El Peine, Tres Puentes, El Calabazo y Vázquez.
LA CREACIÓN DEL CANTÓN DE PALMARES
En 1856 San Ramón fue elevado al rango de
Cantón y bajo su jurisdicción quedaron tres barrios: San
Juan, San Isidro y Mercedes (Palmares). A pesar de que
Mercedes formaba parte del cantón de San Ramón, las
diferencias regionales tendieron a acentuarse con el paso
del tiempo. Con el tiempo se fue consolidando una identidad
comunal propia.
Esta situación dio pie a que en la década de
1880, los pobladores del Barrio de las Mercedes redactaran
un documento al Congreso de la República, en el cual
solicitaban la concesión del título de cantón para la
comunidad. Al momento de esta solicitud, Palmares estaba
rodeado por tres recién formados caseríos llamados:
Esquipulas, Zaragoza y Buenos Aires. Gracias a esta
solicitud se crearon en la comunidad una Alcaldía, la
Oficina de Telégrafos, la Administración de Correos, el
Registro Civil y la Agencia de Policía.
El cantonato fue otorgado por ley número 68
del 30 de julio de 1888, como cantón sétimo de la provincia
de Alajuela.
El origen del nombre del cantón se remonta al
paraje que se denomina Valle de los Palmares - debido a la
abundancia de palmera real – que al convertirse en distrito
de Alajuela se conoció como Palmares y al constituirse en
cantón conservó ese topónimo.
LA ACTIVIDAD COMERCIAL
Las transacciones comerciales en Palmares se
llevaron a cabo en la plaza principal hasta el año 1895.
Después de esta fecha la municipalidad habilitó otro lugar,
localizado frente a la esquina suroeste del actual parque.
En los inicios de la villa, los colonos
llevaban su producción agrícola consistente en cacao, tabaco
y legumbres a los mercados de San José, Alajuela, Heredia y
pueblos vecinos. Esto podía tardar días, hasta semanas.
En el año 1885 abrió sus puertas un negocio
en la comunidad: la Compañía Cafetalera, formada por
Marciano Céspedes, Ramón Rojas, Santos Sancho, Sixto
Rodríguez y José Ruiz. Allí se vendían artículos de tienda,
pulpería y ferretería. En 1893 se creó una especie de
cooperativa en la cual se vendían productos de primera
necesidad. Su nombre era en un inicio Tienda Gregoriana.
Luego pasó a llamarse Tienda Santa Eduviges y más tarde
Tienda Saraguez.
El 2 de octubre de 1911, la municipalidad
estableció un censo tributario para el pago de patentes en
todo el cantón y fijó dos categorías para el cobro de
impuestos con base en la calidad y variedad de las tiendas y
pulperías.
En 1933, el inmueble de madera de dos plantas
que funcionaba como mercado, estaba en mal estado. Por ello
el municipio decidió buscar la ayuda estatal para construir
un nuevo edificio. Así en 1945, el diputado Romano Orlich
presentó al Congreso un proyecto para gravar con un colón
cada fanega de café y quintal de tabaco que se produjera en
Palmares, y de este modo establecer una renta que permitiera
acceder a un crédito bancario para la construcción del nuevo
edificio, el cual fue construido en ladrillo durante la
década de 1950.
DISTRITOS
Con una superficie de apenas 38.06 kilómetros
cuadrados, el cantón cuenta con siete distritos, a los que
encabeza Palmares con 1.09 kilómetros cuadrados de extensión.
Zaragoza, Buenos Aires, Santiago, Candelaria,
Esquipulas y Granja constituyen las otras divisiones
internas de la geografía palmareña, que en sus inicios como
cantón era un tanto diferente.
Dentro de lo último se puede citar el caso de
Candelaria y Santiago, que pertenecían a Atenas y que
mediante el Decreto Número 12 del 19 de abril de 1911pasaron
al cantón.
Desde principios de este siglo los habitantes
de Candelaria y Santiago expresaron a la Municipalidad
palmareña el deseo de anexarse a este cantón, pero la
voluntad de aquellos que por entonces eran vecinos de Atenas
y efectuaban toda su actividad comercial, religiosa y de
otra índole en Palmares, no encontró mucho entusiasmo en el
gobierno local a cuya jurisdicción querían pertenecer.
Pese a todo, incluyendo algunos alegatos
negativos por parte de Atenas, los dirigentes comunales
palmareños variaron un tanto su posición y decidieron que si
el Congreso aprobaba la anexión recibirían a los distritos
de Candelaria y Santiago con todo gusto, haciendo la
salvedad que tal cosa el anhelo de los residentes en esos
lugares y no de una decisión palmareña.
Las cosas llegaron al punto que la
Municipalidad de Palmares acordó pagar los gastos de la
fiesta de la anexión de los distritos mencionados, para lo
cual el 21 de diciembre de 1910 se aprobó la suma de 79.35
colones.
Hoy la voluntad de los residentes de aquellos
lugares a principios de siglo proporcionan a Palmares un
aporte valioso tanto en riqueza humana como agrícola.
Granja es el más reciente y su constitución
data del 14 de diciembre de 1964, cuando se emitió el
Decreto Número 3468 que le puso su nueva condición de
distrito sétimo del cantón.
EL CULTIVO DEL TABACO
Hacia mediados del siglo XIX la región de
Palmares se presentaba como una zona muy alejada del Valle
Central, esto debido al difícil acceso al lugar y a la
comunicación inexistente en aquella época. Esta situación
hizo que fuera fácil que se desarrollaran siembras
clandestinas de tabaco al quedar fuera de los controles
oficiales del gobierno, el cual enviaba periódicamente al
resguardo oficial para detectar y destruir las plantaciones.
En aquellos años de la colonia el tabaco era un monopolio
estatal y el gobierno manejaba su compra y venta. En 1896
siendo Presidente de la República Rafael Iglesias Castro, se
eliminó el monopolio sobre el cultivo del tabaco y a partir
de este momento se populariza en mayor medida su cultivo en
Palmares, hasta el punto que se llega a considerar la zona
más tabacalera del país.
Con el paso del tiempo este cultivo se
extendió a los cantones vecinos de San Ramón, Naranjo y
Atenas, pero el liderazgo organizativo lo asumieron los
palmareños. Para los tabacaleros palmareños el cultivo se
convirtió en una forma de supervivencia muy importante en la
cual participaba toda la familia.
En 1910 se estableció en nuestro país la
Republic Tobacco Co. Cuatro años después la compañía
intentó cultivar grandes cantidades de tabaco en Palmares,
pero resultó un fracaso. De este modo, la Republic Tobacco
Co. empezó a comprarlo a los pequeños productores y montaron
una bodega al costado norte de la iglesia, en el sitio donde
hoy se ubica el Club de Amigos Palmareños.
Pese al auge den la producción tabacalera,
existían serias dificultades para su comercialización ya que
la misma estaba en manos del monopolio impuesto por la
Republic Tobacco Co. que como compañía manufacturera se
aprovechaba de las malas condiciones económicas del
productor para ofrecerles precios insignificantes por el
producto.
Debido a esta situación, en 1936, el
Presidente de la República León Cortés Castro apoyó la
creación de la Tabacalera Costarricense S.A., como
alternativa al monopolio de la Republic Tobacco Co.; pero
pronto ambas empresas llegaron a acuerdos para fijar los
precios de compra del tabaco, lo cual provocó grandes
injusticias para el productor. Pese a esto, el tabaco
continuó siendo el cultivo básico de la región hasta 1950 y
en 1995 el único productor que quedaba en Palmares era
Benito Castro.
EL CULTIVO DEL CAFÉ
El cultivo de café realizado por los
inmigrantes en sus parcelas tomó fuerza sobre todo a partir
de la década de 1870.
Ya para 1907 existían en Palmares cuatro
beneficios de café: uno en Zaragoza de Palmares
perteneciente a José Orlich Zich, el de Bernardino Solís, en
Esquipulas; el de José Manuel Rodríguez, en Buenos Aires y
el de Ramón Vicente González, en La Granja. Sin embargo,
estos beneficios eran pequeños y carecían de maquinaria
adecuada para procesar cantidades importantes de café.
En 1957 los caficultores se organizaron y
crearon la Asociación Cafetalera Palmareña, mediante la
incorporación de medio centenar de productores. La recién
creada asociación sufrió conflictos internos cuando se
acordó imponer una cuota de 0.25 céntimos por cada cajuela
producida, para recoger los fondos necesarios para su
funcionamiento. Esto hizo que se retiraran la mayoría de sus
asociados, quedando solo con ocho miembros. A pesar de todo,
este pequeño grupo decidió dar la batalla. Gracias a su
esfuerzo y empeño lograron celebrar, el 21 de enero de 1962,
una Asamblea Constitutiva a la que asistieron ochenta y una
personas quienes con un capital de 200.000 colones fundaron
la Cooperativa de Caficultores de Palmares.
Una de las primeras gestiones de la
cooperativa fue ampliar la capacidad de beneficiado. El
nombre con el que se dio a conocer el café de la cooperativa
fue el de “El Príncipe”, nombre dado por el entonces gerente
Fernando Estrada Fernández.
Hoy en día, la cooperativa es quizás la
empresa más próspera de la comunidad y cuenta con una serie
de negocios colaterales que le dan mayor solvencia económica,
tales como el supermercado y el almacén de materiales para
la construcción.
LA COOPERATIVA DE CAÑA INDIA
En 1960 la caña india empezó a cultivarse en
Palmares y su impulso obedeció a las perspectivas
comerciales, que como planta ornamental presentaba. En 1982
se fundó la Cooperativa de Caña India con ciento setenta
productores y catorce años después contaba con ochocientos
veinticinco asociados, en todo el país.
Las exportaciones de caña india se realizan
principalmente a Japón y Hawai. En Palmares, la planta
industrializadora se encuentra en Zaragoza; allí el personal
que trabaja está formado en su mayoría por mujeres.
LA IGLESIA
La primera ermita que se construyó fue de
adobes con techo de teja en 1858, en una manzana donada por
Lucas Elizondo.
Durante el episcopado de monseñor Anselmo
Llorente y Lafuente, en 1866, los vecinos de Palmares fueron
a solicitarle un sacerdote para la ermita que habían
construido, pero el prelado les manifestó que no tenía a
quien enviarles. Sin embargo, los palmareños, muy astutos le
dijeron que la ermita estaba dedicada a San Anselmo y como
este era el nombre de monseñor, les envió un sacerdote.
Así, el primer sacerdote que tuvo Palmares
fue José Rafael Soto.
El 1 de julio de 1894 se inició la
construcción del actual templo y su edificación duró 35 años.
Esta es la mejor iglesia trabajada en piedra después de la
Basílica de Cartago. Está construida en un estilo clásico y
fue levantada gracias a la colaboración de la comunidad y el
empeño del padre Esteban Echeverri Pupo.
Las mujeres palmareñas tallaron las figuras
que están en el templo en piedra y hasta los niños dieron su
aporte.
Las campanas de la iglesia fueron adquiridas
el 3 de diciembre de 1899 y cuando las llevaban de camino a
Palmares se quebraron. Debido a esto debieron fundirlas y
hacerlas de nuevo en el propio parque del cantón.
La labor fue realizada gracias al trabajo de
unos artesanos españoles que llegaron a Palmares.
Esta iglesia fue dedicada a Nuestra Señora de
las Mercedes y actualmente forma parte de la Diócesis de
Alajuela de la provincia eclesiástica de Costa Rica.
EL PARQUE
Con el fin de tener un lugar donde los niños
y jóvenes palmareños pudieran jugar, don Juan de la Cruz
Vargas le compró a Lucas Elizondo una manzana de terreno
frente a la iglesia, en 50 pesos para hacer una plaza. Esto
ocurrió entre 1867 y 1868.
La plaza como en toda comunidad, pasó a ser
el lugar central de la población y el sitio en que se
llevaban a cabo las actividades más importantes, entre ellas
las fiestas y el mercado para la venta de toda clase de
productos.
En enero de 1895 el ayuntamiento autorizó al
Jefe Político para que se instalaran unas bancas en la plaza
y se prohibiera la entrada de carretas y el amarrar animales
en los árboles de la misma. Un mes después se toma la
decisión de que para mejorar el ornato de la población se
quite el mercado y se traslade al sur de la Plaza
Principal, donde se habilitó un espacio de media manzana de
terreno con ese objeto.
En 1911, se jugó por primera vez un partido
de fútbol en la plaza frente a la iglesia. Anteriormente se
jugaba fútbol en potreros porque no había un terreno
dedicado a la recreación.
En 1925 la plaza se convirtió en un parque y
los que jugaban fútbol en este lugar, tuvieron que comenzar
a buscar un nuevo pedazo de terreno para hacer una cancha.
El parque de Palmares comenzó a ser sembrado
de palmeras y de higuerones por Simón Ruiz, quien dedicó
gran parte de su vida al parque.
Posteriormente la Municipalidad le dio el
apoyo necesario a don Simón para que continuara la labor
emprendida como una iniciativa personal.
Hace unas décadas el parque de Palmares fue
dedicado a este humilde hombre que le dio los mejores años
de su vida a hacer un hermoso parque; por esta razón lleva
el nombre de “Simón Ruiz”.
EL ALUMBRADO PÚBLICO
El primer alumbrado público de Palmares fue
por medio de faroles, y lo estableció el señor Calixto
Pacheco en 1878 cuando colocó por su cuenta un faro en la
esquina oeste de la plaza (frente a su casa de habitación);
sosteniendo él mismo el gasto del canfín. Poco después, la
municipalidad instaló algunos faros de parafina en las
inmediaciones de la plaza pública. El 15 de diciembre de
1894, los faroles fueron sustituidos por los de canfín y se
creó una plaza de sereno, que tenía a su cargo encender y
apagar los faroles, así como velar el sueño de los
palmareños.
Con el paso del tiempo, en los mismos hogares
comenzaron a instalarse las “canfineras”.
El sistema de alumbrado con lámparas de
canfín fue sustituido en 1908 por el de gasolina el cual
funcionó hasta 1913, fecha en que se inauguró el alumbrado
eléctrico. Por otro lado, el servicio de alumbrado eléctrico
para las viviendas fue muy lento, debido a su alto costo y
la gran pobreza de la comunidad.
Finalmente en la década de 1970, el alumbrado
público es reemplazado por otro más moderno y que funciona a
base de mercurio.
LA CAÑERÍA
Antes del establecimiento de la cañería, los
habitantes de la comunidad de Palmares tuvieron que recurrir
a los ríos o a la creación de pozos en sus casas, para poder
bañarse y resolver las necesidades más importantes del
valioso líquido.
En 1893 se construyó, desde La Granja, la
primera atarjea para surtir el agua indispensable para los
pobladores del centro de Palmares, por medio de una acequia
a cielo abierto.
En lo que respecta a la instalación de pajas
de agua a domicilio, esta comodidad solamente estuvo al
alcance de las familias más pudientes de la comunidad. La
gran mayoría de la población, en cambio, estaba obligada a
recoger el agua de la pila, que se construyó en la plaza
principal, para dicho efecto.
El 8 de marzo de 1980 el Presidente de la
República Rodrigo Carazo Odio (1978- 1982), inauguró un
nuevo acueducto en la ciudad de Palmares y en su discurso
señaló que este proyecto por la magnitud y costo podía
catalogarse como el segundo acueducto en importancia después
del ejecutado en el área metropolitana de San José.
CALLES Y PUENTES
A medida que iba en aumento la población de
la parte occidental del Valle Central, los colonizadores se
vieron en la necesidad de abrir las trochas que comunicaran
los caseríos en formación (San Ramón, Palmares, Naranjo y
Atenas). Estos caminos iniciales eran simples veredas que
atravesaban la montaña y que en su mayoría estaban en mal
estado, sobre todo en la época lluviosa.
A inicios del siglo XX la única vía de
comunicación de Palmares con la capital, era el “camino
carretero”. Este era una angosta ruta de tierra que llevaba
hasta Atenas, donde se tomaba el tren.
Por medio del camino de carretas se podía
llevar el café hasta el puerto de Puntarenas, con el
objetivo de exportarlo.
La apertura de los cuadrantes en el pueblo de
Palmares se debió al empeño del curo Esteban Echeverri,
quien logró que algunos vecinos donaran tierra para la
delimitación de los cuadrantes y la apertura de las calles
centrales.
En la década de 1920 las calles de los
principales cuadrantes poseían piedra del tipo laja,
mientras que las restantes eran de barro y se transitaba a
caballo o carreta. Las aceras eran angostas, con desnivel en
relación con la calle y de tierra apisonada.
El 20 de agosto de 1938 se inauguró el nuevo
puente sobre el Río Grande, y Palmares quedó unido a San
José por una carretera provista de carpeta asfáltica.
Las principales calles de Palmares comenzaron
a ser asfaltadas hasta bien entrados los años cuarenta.
Veinte años después se comenzaron a asfaltar el resto de los
distritos.
En 1973 se terminó la pista actual que une al
Valle Central con Puntarenas y a la anterior carretera quedó
relegada a un segundo plano, como camino vecinal.
De 1894 a 1900 el ayuntamiento palmareño se
dio a la tarea de reparar y construir puentes, tal como el
de la quebrada de Rojas camino a Atenas. En la primera
década del siglo XX continuaron las obras de construcción y
reparación de puentes, como el de los Abarca.
EL CEMENTERIO
En los inicios de la colonización de
Palmares no había un sitio destinado a cementerio, porque
tampoco había ermita. Los fallecidos eran trasladados hasta
Sarchí.
Esta situación cambió cuando el 7 de
noviembre de 1866, el obispo Anselmo Llorente y Lafuente,
autorizó la edificación de una ermita y ordenó abrir un
cementerio en las inmediaciones de la misma. El cura Rafael
de Jesús Soto se dio a la tarea de conseguir un terreno
adecuado para establecer el cementerio. La propiedad
escogida pertenecía a Ramona Bárbara y fue comprada el 6 de
junio de 1867, por la suma de 25.50 pesos. Catorce años
después, se compraron las propiedades aledañas para agrandar
el cementerio.
LA RECOLECCIÓN DE BASURA
Es en el año 1908 cuando la municipalidad se
preocupa por primera vez por la recolección de la basura y
se construye un carretillo para tal fin. Sin embargo en las
Actas Municipales de Palmares se consigna que el 22 de enero
de 1940 el ayuntamiento decidió establecer en forma
permanente, un servicio de recolección de basuras en el
centro de la ciudad. Para tal efecto se acordó comprarle a
Eloy Lobo, un carretón y un caballo de tiro con arneses, por
la suma de 315 colones y se nombró a José Montero como el
funcionario encargado de esta labor.
LAS FIESTAS
En 1897 en Palmares ya existía la oposición
de los vecinos porque las fiestas se realizasen en la plaza,
pues ellos consideraban que la misma debería tener un uso de
parque y que las fiestas en una u otra forma podían dañar
los árboles y otros arbustos que se habían sembrado con
intención estética. Esto hizo que las fiestas se llevasen a
cabo al costado sur de la plaza, en la esquina que ocupó el
primer mercado.
Las fiestas poseían una marcada significación
religiosa, ya que se llevaban a cabo el 24 de setiembre de
cada año en honor de la Virgen de las Mercedes, patrona de
Palmares, y contaban con mascaradas, juego de pólvora, bruja,
lotería y bailes sociales.
En años posteriores las fiestas también se
realizaron en el potrero de Ramón Céspedes y a principios de
la década de 1920, en el terreno en donde más tarde se
construiría el estadio. Luego vendrían años sin que se
realizaran las fiestas.
En los años cuarenta el padre Ramón Junoy
estableció la tradición de los turnos o ferias de las
carretas con bendición de animales.
La década de 1970 marcó el reinicio de las
fiestas cívicas, primero en el campo de deportes contiguo a
la piscina y luego en la Urbanización Victoria.
En 1986 Macedonio Solórzano, regaló un
terreno para la construcción de estructuras fijas para los
festejos 1986-1987. Las obras incluyeron un redondel de
toros con capacidad para dos mil ochocientas personas y un
salón multiusos de mil metros cuadrados.
LA FILARMONÍA
La filarmonía de Palmares fue creada en 1896
por Ezequiel Estrada, Pedro Álvarez y Miguel Vargas. Como
institución musical, la filarmonía sobrevivió hasta la
década de 1950.
EL ORFEÓN
En 1935 se formó el coro de la iglesia que
fue conocido como Orfeón Palmareño. Este grupo se proyectó
incluso fuera de la comunidad, llegándose a presentar en el
Colegio de Señoritas y en el Teatro Nacional.
EL CINE
El primer cine en Palmares comenzó a
funcionar a principios de 1930. La sala de cine pertenecía a
Ventura Méndez y se ubicaba cincuenta metros al sur de la
esquina suroeste del parque; en ella se proyectaban
únicamente películas mudas.
EL ESTADIO Y LA PISCINA
El primer equipo de fútbol que se formó en la
comunidad se llamó La Tribuna y para competir con otros
equipos de comunidades vecinas se trasladaban a caballo.
El 21 de setiembre de 1925, la municipalidad
le compró a José Ruiz Elizondo un terreno para establecer
una plaza de deportes permanente. Posteriormente esta plaza
recibió el nombre de Jorge Solís como un homenaje a uno de
los futbolistas más destacados que han surgido en la
comunidad y quien jugó con el Deportivo Barrantes FC., con
San Ramón y Alajuela, así como en México con los equipos de
Toluca, América y el Irapuato.
En la década de 1960 se cerró la plaza con
block para convertirla en todo un estadio. La gradería de
madera se cambió por una de concreto, con camerinos y cancha
ampliada.
En 1975, Palmares fue la cuna de los Primeros
Juegos Deportivos Nacionales. Para tal fin la municipalidad
adquirió los terrenos para levantar un complejo deportivo
que incluyó: piscina, campo de fútbol, pista atlética,
canchas para baloncesto, voleibol, fútbol salón y tenis.
SITIOS DE INTERÉS TURÍSTICO
El pueblo de Palmares es uno de los más
auténticamente costarricenses; y para el visitante resultará
muy grato recorrer su mercado, con muchas cosas típicas, sus
calles, sus negocios. Pero especialmente el templo, que es
de magnífica construcción y el parque que junto con el de
Limón es de los mejores que hay. Los cerros de Rincón de
Zaragoza, donde está ubicada la planta de filtros de la
cañería, tiene estupendas vistas panorámicas, tanto del
Valle Central como de la Vertiente del Pacífico.
“JUANO”, HOMBRE DE COSTUMBRES
Uno de los personajes más conocidos en la
ciudad de Palmares es el famoso folklorista Juan Rafael
Sandoval “Juano”, quien ha compuesto muchas canciones de
corte costumbrista para Costa Rica.
Nació en Barranca hace 29 años y desde
pequeño tuvo afición por la música, razón por la cual a los
nueve años, con mucho esfuerzo, compró una guitarra. En ella
ha compuesto muchas y muy gustadas canciones.
Juan Rafael sufrió a los nueve años de edad
una enfermedad que lo dejó ciego y se mantuvo así hasta
cumplir los 19 años, cuando de milagro volvió a ver la luz
del día.
A Juan Rafael le gusta cantar las canciones
de corte humorístico, sin embargo, canta también música
típica y tangos.
Hoy día es una de las personas más queridas
en la localidad y en las noches se le escucha llevándole
serenatas a las mujeres más bonitas de Palmares. También
hace presentaciones en otras comunidades del país, con mucho
éxito.
DIVISIÓN TERRITORIAL ADMINISTRATIVA
Creación y procedencia

DIAGRAMA DE LOCALIZACION
El cantón de Palmares fue creado en Ley No.
68, del 30 de julio de1888. En esa oportunidad no se fijaron
los distritos del nuevo cantón.
Palmares procede del cantón de Alajuela,
establecido este último en Ley No.36 del 7 de diciembre de
1848.
ASPECTOS FÍSICOS
Geología
El cantón de Palmares está constituido
geológicamente por materiales de los períodos Terciario y
Cuaternario, siendo las rocas volcánicas del Terciario las
que predominan en la región.
Del período Terciario se encuentran rocas de
origen volcánico y sedimentario. Las volcánicas de la época
Plioceno, están agrupadas bajo el nombre de grupo Aguacate,
el cual está compuesto principalmente por coladas de
andesita y basalto, aglomerados, brechas y tobas, que
constituyen la mayor superficie del cantón; ubicado entre el
cerro San Isidro y los montes del Aguacate y de este último
hasta el sector sureste de villa Zaragoza. Las rocas
sedimentarias que corresponden a la época Plioceno
Pleistoceno, están representadas por material Lacustre;
situados al norte y este de villa Buenos Aires, próximo al
límite con el cantón de Naranjo.
Entre los materiales del período Cuaternario,
se hallan rocas de origen volcánico, de la época Holoceno,
correspondiente a materiales Volcánicos, tales como lavas,
tobas y piroclastos; situados en el sector comprendido por
las villas Buenos Aires y Zaragoza y los poblados Rincón de
Zaragoza y Rincón de Salas.
Geomorfología
El cantón de Palmares forma parte de la
unidad geomórfica de origen volcánico, la cual se divide en
dos subunidades, denominadas Volcán Poás y Cerros y Valles
del Aguacate.
La subunidad Volcán Poás, se ubica al norte
del cantón, a partir del poblado Rincón de Zaragoza; en ella
se encuentra ciudad de Palmares. Esta subunidad corresponde
al macizo del mismo nombre, el más grande del país; presenta
laderas con todo tipo de pendiente. En esta subunidad se
encuentran todo tipo de rocas volcánicas, principalmente de
composición andesítica. Su forma se debe a la actividad
volcánica que ha sostenido por varias centurias, donde la
erosión lo afecta en determinados lugares, pero su forma
actual es exclusivamente el resultado del cúmulo de
diferentes coladas lávicas y de piroclastos.
La subunidad Cerros y Valles del Aguacate, se
localiza al sur de la villa Rincón de Zaragoza. Esta
subunidad presenta un relieve que está caracterizado por
valles de laderas con muy fuerte pendiente y en algunos
sitios escarpadas. Las divisorias suelen ser angostas. En
ocasiones el espacio interfluvial es ancho entre dos ríos
principales, pero con un relieve demasiado ondulado, debido
a la presencia de anchos valles de pequeñas quebradas. La
presencia de muchas colinas de forma cónica sugiere la
existencia de viejos conos volcánicos. La subunidad está
compuesta principalmente de rocas del tipo de las andesitas
y basalto andesita. Se encuentran también lavas, piroclastos,
aglomerados y corrientes de lodo, brecha e ignimbritas.
Posteriormente a las rocas volcánicas ocurrió la intrusión
de rocas de composición ácido y neutro ácido. Asociado a
ella se efectuó una mineralización de algunas zonas, dando
origen a las vetas auríferas de la región. La acción
hidrotermal, coalinizante y silicíficante produjo la
descomposición y transformación de algunas rocas ya
existentes. Esta subunidad es de origen volcánico, pero la
erosión ha tomado parte en el modelado de algunas de sus
formas.
Altitudes
Las elevaciones en metros sobre el nivel
medio del mar, del centro urbano de los distritos del cantón
son las siguientes: Ciudad Palmares 1.017, Villa Zaragoza
1.010, Villa Buenos Aires 1.012, Villa Santiago 1.080, Villa
Candelaria 1040, Villa Esquipulas 1.005, y Villa Granja
1.030.
Hidrografía
El sistema fluvial del cantón de Palmares,
corresponde a la vertiente del Pacífico, el cual pertenece a
la cuenca del río Grande de Tárcoles.
El área es drenada por las quebradas Grande,
Mora, Azul y Fierro; la primera nace de las Quebradas El
Alto, Santiago, Burrogres y Tirrá; las cuales se originan en
el cantón y se unen al río Grande. Presentan un rumbo de
suroeste a noreste. El río Grande es límite con el cantón de
Naranjo.
REFERENCIA A MAPA BÁSICO DE COSTA RICA
Hojas del mapa básico, 1:50 000 (IGN):
Naranjo.
Hojas del Mapa 1:10 000 (IGN): Montes del
Aguacate, Morazán, Oratorio, Palmares, Rincón de Mora, San
Ramón.
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