CARTAGO

Cartago fue fundada en 1564 por Juan Vázquez de
Coronado, en el valle de El Guarco, al pie del
majestuoso Volcán Irazú.
Cartago fue la primera capital de Costa Rica. Aquí se
firmó la Independencia en el año de 1821.
Cartago está ubicada a 22 kilómetros al este de la
Ciudad Capital, San José; su altura sobre el nivel del
mar es de 1468 metros, posee un clima primaveral, fresco
y muy agradable.
Como primera ciudad fundada en Costa Rica, posee una
vasta historia. En esta ciudad han sucedido la mayoría
de los hechos importantes de la historia de esta nación.
Cuenta con atractivos naturales de increíble belleza
como: los valles de Orosí y Ujarrás, los volcanes Irazú
y Turrialba, el río Reventazón, la campiña turrialbeña y
un sin número de lugares de recreación y belleza.
BASILICA DE LOS ANGELES

El culto mariano es el resultado de la influencia
española en la sociedad costarricense; los españoles
trajeron consigo su ideología y con ella el culto
mariano que era popular en la Península Ibérica del
siglo XV al XIX. La Virgen María tiene un papel
importante en la Fe Católica por considerarla la Madre
de Dios (Jesús de Nazaret), sin pecado (la Concepción
Inmaculada), sin muerte (la Asunción de María), la Madre
que escucha nuestras oraciones (Abogada y Mediadora) y,
según algunos Católicos, como Corredentora. En la
cosmovisión de muchos católicos emergidos en la
“religiosidad popular”, la Trinidad consiste del Padre,
la Madre y el Hijo, dejando relegado, de cierta manera,
al Espíritu Santo.
La única aparición mariana “oficial” en nuestro país es
la de la Virgen de los Ángeles en Cartago. Esta tiene
una importancia histórica y ha calado muy hondo en la
idiosincrasia del costarricense. A la Virgen de los
Ángeles se le suele denominar cariñosamente “La
Negrita”, la cual es una pequeña figura de piedra negra
de la Virgen con el Niño en brazos que se le apareció,
supuestamente, en 1635 a una mujer llamada Juana
Pereira. Sobre ella hay mucha especulación.
Unos dicen que quizás fue una joven, otros que una
viuda. La mayoría concuerda en que, era mestiza “parda”,
no saben bien si india. Mestiza o morena, pero en lo que
si dan todos en el clavo es que aquella figura femenina
era de una clase desposeída, una mujer pobre entre los
pobres... (Parra, 2002:2 y 6).
Lo cierto es que en el tiempo que se apareció la Virgen,
que fue a mediados del siglo XVI, en la Costa Rica
colonial existía una muy marcada división entre los
indígenas, los negros, los españoles y los mestizos.
Había actos visibles de discriminación por la étnia a
la que se pertenecía, tanto que se le prohibía a ciertos
grupos de mulatos y de negros acercarse a la ciudad.
El culto a la Virgen de los Ángeles, que poco a poco
ganó más adeptos entre la población mestiza, llegó a ser
la patrona de Costa Rica en 1824. Fue una manera de unir
al pueblo costarricense y sentar las bases de la
identidad nacional por medio de este símbolo religioso,
de una manera similar al que la Virgen de Guadalupe
llegó a ser un símbolo de la nacionalidad mexicana.
Participan en la celebración mariana anual de Cartago,
el arzobispo y la mayoría de los obispos, los sacerdotes
y las monjas del país, además del presidente de la
República y su señora, muchos ministros del gobierno y
los diputados católicos más tradicionales. El día de la
Virgen de los Ángeles en Costa Rica es un evento de
importancia nacional.
Pero la devoción a Maria, en primer lugar, fue
depositada en la Virgen de Ujarrás, en el Valle de Orosí,
cerca de Cartago. El pueblo costarricense la convirtió
en su patrona en 1666 cuando piratas ingleses
amenazaron con invadir Cartago y ella los ahuyentó,
según una leyenda popular de la región. Se cree que la
Virgen escuchó las súplicas de los soldados nacionales y
organizó un ejército de ángeles para detener a los
extranjeros. Para agradecer su intersección, los fieles
juraron peregrinar todos los años y acompañar a la
Virgen hasta su primera ermita en Ujarrás, una tradición
que todavía se conserva y podría considerarse un
antecedente de la romería a la Basílica de Nuestra
Señora de los Ángeles en Cartago.
LA VERSION POPULAR DE LA APARICION DE LA
VIRGEN A JUANA.
Para la tarde del 2 de agosto de 1635, en la Puebla de
Los Pardos, en la ciudad de Cartago, una indígena
llamada Juana Pereira salió a recoger leña al bosque. Y
sobre una piedra encontró una imagencita semejante a una
muñeca. Ella la tomó en sus manos, la llevó a su casa y
la guardó en un cofre. Al día siguiente, volvió de nuevo
al sitio a recoger leña y encontró la imagencita sobre
la misma piedra; la tomó y dijo para sí, muy contenta:
ya tengo dos muñequitas. Al llegar a la casa y ver el
cofre vacío donde guardó la del día anterior, cayó en la
cuenta que ya no estaba.
Esta vez, se aseguró bien de guardar bajo llave la
muñequita, pensando que alguien se había llevado la
anterior al bosque.
Al tercer día volvió al lugar y de nuevo encontró la
imagen sobre la piedra. Turbada y temerosa corrió a su
casa con la imagen, abrió el cofre y constató que la
otra no estaba. Aprisa se dirigió a la casa del señor
cura, don Alonso de Sandoval, le contó lo que pasaba y
le entregó la imagen. El cura, sin darle importancia al
asunto la guardó, pero al día siguiente, cuando quiso
examinarla con detenimiento, la imagen había
desaparecido; se fue al bosque y la encontró de nuevo en
la piedra; se la llevó y la guardó en el Sagrario junto
a Jesús Eucaristía. Al día siguiente y a la hora de la
Santa Misa y en el momento de la distribución de la
Sagrada Comunión el sacerdote se dio cuenta de que la
imagen no se encontraba.
Al terminar la Eucaristía, el cura, acompañado de otros
sacerdotes, se fue a la piedra y ahí estaba la imagen.
Comprendió que se trataba de algo sobrenatural, que la
Santísima Virgen María quería estar ahí y que le
construyeran una ermita. Al transcurrir los años se le
han construido varios templos, que por fenómenos
naturales han sido destruidos; la construcción del
templo actual se inició en 1912.
La Virgen María se manifestó y fue hallada en Cartago,
para ser la Madre y Protectora de todos los
costarricenses.
FESTIVIDADES PATRONALES Y NACIONALES EN
HONOR DE LA REINA DE LOS ÁNGELES
23 de julio: inicio de la novena. Preparatoria.
1 de agosto: tradicional romería nacional.
2 de agosto: fiesta nacional de Nuestra Señora de los
Ángeles, Patrona de Costa Rica.
3 de agosto: pasada de la Imagen a la Parroquia del
Carmen.
Primer domingo de setiembre: la tradicional pasada.
Regreso de la Virgen a la Basílica.
RUINAS DE CARTAGO

RUINAS DE LA IGLESIA INCONCLUSA DE
SANTIAGO APÓSTOL
El terreno donde hoy se ubican las ruinas de la
parroquia, fue asentamiento de varias edificaciones para
un templo de diferentes tipos de construcción y
arquitectura los cuales fueron destruidos por
movimientos sísmicos. Correspondieron a distintas épocas
pero siempre tuvo la misma finalidad, sin embargo, la
última obra no se logró terminar quedando inconclusa
hasta hoy. El templo más firme y sólido se construyó en
el año 1577-1580 con estructura de madera, paredes de
adobe y techo de teja.
La primera obra se inició en 1562, construyéndose en
1570 aproximadamente. Se reconoce que desde sus inicios
todos los templos construidos en este sitio, hasta
nuestros días han sido en honor al Patrón de España
Santiago Apóstol.
En agosto de 1862 fueron aprobados los planos
constructivos presentados por el arquitecto Francisco
Krutze, iniciándose la obra en 1870. Durante 30 años las
obras estuvieron paralizadas siendo reanudadas en 1904
para ser interrumpidas en forma definitiva con el
terremoto de Santa Mónica el 4 de mayo de 1910.
PARROQUIA RECONSTRUÍDA CINCO VECES, NUNCA
LA HAN TERMINADO

Desde hace casi cinco siglos los terrenos donde yacen
las “Ruinas de Cartago” han sido escenario de diferentes
edificaciones en honor al Apóstol Santiago, primer
patrono de nuestro país.
Fue en 1575 cuando se levantó la primera iglesia en el
lugar –costado norte-. Paja y madera fueron los
materiales empleados por los fieles de la época. Para
1577 se construyó una nueva iglesia con materiales de
más calidad. Según Franco Fernández, historiador, era de
adobe y resistente. El templo se mantuvo en pie largos
años.
Treinta y ocho años después (1615) se reconstruyó la
iglesia de Santiago Apóstol, labor emprendida por el
Padre Lope de Cavaría. En 1622 se instaló la primera
Comisaría Inquisitorial, cuyo juez era el cura.
Para 1638 el Presbítero Alonso de Sandoval ordenó la
destrucción del templo, por malas condiciones. Seis años
después en 1644 se inauguró la nueva iglesia con dos
pabellones adicionales.
En 1662 se inauguraron la Capilla de las Ánimas al
costado norte y del Rosario al lado sur de la parroquia.
Se levantó también un nuevo y lujoso altar, donde se
colocó la imagen de Dulce Nombre de Jesús, por primera
vez en el país.
En la iglesia de Santiago Apóstol todos los 31 de
diciembre desde 1599 hasta 1799 los fieles se
congregaban para orar, pues creían que se acababa el
mundo.
Erupciones volcánicas y fuertes temblores pusieron en
alerta a los vecinos desde 1723 hasta 1725, por lo que
al templo fueron llevados a “dormir” los Santos de las
diferentes comunidades, entre ellos la Virgen de los
Ángeles, actual Patrona Nacional.
El 2 de setiembre de 1841, el fuerte terremoto de San
Antolín, se trajo abajo al iglesia y la dejó en ruinas
por un largo periodo. El sitio se convirtió en potrero,
inodoro público y terreno para bueyes. Dato curioso es
que el calicanto- mezcla de cal y arena- con que fue
levantada la iglesia, se usó para reparar las calles de
Cartago.
No fue sino hasta 1862 cuando un arquitecto alemán,
Francisco Surtze hizo los planos de la nueva
construcción, pero fue 15 años después que comenzaron
los trabajos.
En noviembre de 1904 se inició la última etapa de
construcción. Pero sería el 13 de abril de 1910 cuando
un terremoto en Cartago dejó en mal estado la iglesia,
que para rematar fue precedido por uno más fuerte el 4
de mayo del mismo año, que acabó con todo.
LOS INVOLUCRADOS
Dueño del terreno: Temporalidades de la Arquidiócesis de
San José.
Administradores: Municipalidad de Cartago.
Encargado del Patrimonio: Centro de Investigación y
Conservación del Patrimonio Cultural.
Asociación: encargada de velar por la restauración y
recolección de los fondos para acabar las obras.
Empresa constructora: Zúñiga y Asociados.
Diseño: Empresa Miguel Cruz y Asociados.
Costo: $1 millón.
FUERTE SISMO
Día: el 4 de mayo de 1910.
Magnitud: 5.5.
Duración: 16 segundos.
Ubicación: sur de Cartago.
Aceleración máxima probable: mayor a 0.5 gramos.
Otros sismos: Orotina, Patillos (Irazú), Piedras Negras,
Limón, Pejibaye.
MALDICIÓN PARA LAS RUINAS
Con la reconstrucción de las “Ruinas de Cartago”
iniciada hace tan solo unas semanas, se revivió en los
brumosos el temor infundado por la conocida leyenda del
“Padre sin cabeza” y otras que vaticinan su caída
nuevamente.
Y no es para menos, la leyenda principal reza que cada
vez que se intentan reparar daños de las antiguas obras,
la maldición recae. Un terremoto se las traería abajo en
segundos, ante cualquier pronóstico.
Diario Extra visitó el monumento en compañía de Franco
Fernández, un historiador de la zona, para reconocer
detalle a detalle el misterio que encierran las
visitadas e inconclusas obras de la iglesia de Santiago
Apóstol, su verdadero nombre.
ENVIDIA FAMILIAR
Desde pequeños los cartagineses han oído de la boca de
sus antepasados las supuestas razones por las cuales la
iglesia de Santiago Apóstol nunca pudo terminarse, todas
son atribuidas a la maldición. Según la leyenda cada
noche de neblina se puede apreciar dentro de las ruinas
la sombra de un hombre- el sacerdote- vagar sin rumbo,
penando por un crimen. “Dicho fantasma se apreciaba como
un padre sin cabeza caminando a paso lento luego de
haber profanado el santo lugar”, comentó Fernández.
Tales hechos no han sido comprobados hasta el momento,
aparentemente se dieron en 1640, cuando José Sandoval
tuvo el fuerte enfrentamiento con su hermano el cura
Alonso por cuestiones amorosas y políticas.
El enojo de los familiares de José, comenzó cuando lo
nombraron Capitán de Infantería. “Los hermanos lo
odiaban por su puesto en el gobierno y porque se había
casado con una dama que no era del gusto de la familia,
el rencor aumentó, ya que don José era ambicioso y
fanfarrón”, comentó el historiador.
El pleito llegó a tal punto que cuando el Capitán de
Infantería tenía que recibir la vara de mando, durante
un acto solemne en la Sala Capitular del cabildo,
recibió dos puñaladas en el pecho por parte de su
hermano, el sacerdote, cuenta la leyenda. Según comenta
Franco Fernández “no hay documentos que citen el nombre
del agresor, haciendo que los cartagos de la época se lo
atribuyeran al sacerdote, vicario de la provincia desde
1591”.
PERSONALIDADES DAN FE
El Lic. Manuel Jesús Jiménez indica al respecto, “oí a
don Venancio Sandoval contar como tradición de familia,
que este cura (don Alfonso Sandoval) se oponía a la
elección del regidor a favor de su hermano. Pero que eso
no obstante fue electo y que el día de año nuevo cuando
iban a oír la misa de tabla de las autoridades, él como
de costumbre los esperaba en la puerta de la iglesia y
allí al presentar el hisopo de agua bendita, le metió a
su propio hermano un puñal en el pecho, con lo que quedó
muerto en el acto”.
Fernández afirmó, “el ilustre historiador Monseñor
Sanabria apunta que nada impide que efectivamente fuera
el Padre Sandoval el autor de las puñaladas. Si la
tradición implica directamente al cura, por algo debe
ser”. Tras el supuesto crimen, la iglesia quedó
“maldita” y es por ello que la tradición habla de que
cada vez que se inicia la reconstrucción, un terremoto
las derriba.
LA DUDA
El sacerdote Alonso Sandoval ha sido apuntado con el
dedo a través de los años, por el crimen, sin embargo,
la historia ha procurado cubrirle con el manto de la
duda. Ciertas eran las evidencias, sin embargo, no solo
el cura las sentía con su hermano. Juan de Santamaría,
otro ilustre de la época que estaba casado con la
hermana de Sandoval, Juan Figueroa Moscoso, hizo público
su odio por José.
Lo que si es real entorno a las ruinas, es que el padre
Sandoval reedificó la iglesia del Apóstol Santiago a
partir de 1640 y logro que su sólida construcción durara
más de 100 años.