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VIDA PRECOLOMBINA DE COSTA RICA

La historia de Costa Rica
no da inicio con la llegada de los españoles, sino mucho
tiempo atrás, hace miles de años. La evidencia arqueológica
recuperada hasta el momento indica que el territorio
costarricense fue ocupado por los primeros grupos humanos
hace unos 12,000 años. Desde esa época hasta la llegada de
los españoles en el siglo XVI, se dio un largo proceso de
desarrollo con características locales.
LOS PRIMEROS HABITANTES
Existen varios estudios con
respecto a los primeros habitantes del territorio nacional
donde el primer periodo es él más largo y del que se tiene
la menor información, desde que se da la llegada de los
primeros habitantes hasta la aparición de la agricultura.
Debido a lo relativamente
reciente de los límites políticos de la moderna Costa Rica,
las ocupaciones precolombinas deben verse en el contexto del
Sur de Centroamérica. El territorio ocupado por Nicaragua,
Costa Rica y Panamá compartió una serie de características
culturales y de desarrollo durante la época precolombina,
que además lo asocian con el norte de Sudamérica conformando
la división arqueológica conocida como Área Intermedia. Esta
área no fue un depositario de los desarrollos alcanzados en
Mesoamérica y los Andes sino que tuvo un proceso de
desarrollo propio y fue un centro temprano de innovaciones
tecnológicas y artísticas.
Nos interesa enfatizar en el
conocimiento de los desarrollos locales y sus conexiones a
nivel regional. Durante el periodo precolombino se
recibieron influencias, pero estas se incorporaron dentro de
la sociedad local adquiriendo características propias. A las
influencias se les concede su debida importancia como
agentes de cambio o de contacto pero no son los elementos
fundamentales en la explicación del pasado precolombino.
En el territorio que ocupa actualmente Costa Rica se han
postulado tres regiones arqueológicas que se extienden más
allá de los límites políticos actuales de Costa Rica. Las
fronteras de dichas regiones incluyen sectores de las
actuales repúblicas de Panamá y Nicaragua.
Las regiones se distinguen por límites geográficos tales
como cadenas montañosas, ríos y valles, y las
características particulares de los asentamientos,
enterramientos, objetos de cerámica, piedra y otros
materiales en una zona determinada. En cada región se da una
semejanza en la forma y estilo de los restos materiales por
período de ocupación. También es posible ver relaciones de
sucesión y cambio a lo largo del tiempo en un territorio
determinado.
Los límites sugeridos para las regiones y subregiones deben
verse como un marco general de referencia y no como
fronteras fijas ya que no existe un consenso definitivo
entre los distintos investigadores sobre los límites de las
regiones propuestas o sobre los criterios para establecer
dichas regiones.
Arriba
Su extensión comprende sectores del territorio de Costa Rica
y Nicaragua. El sector costarricense se conoce como
Subregión Sur o Guanacaste. Comprende la actual provincia de
Guanacaste y el sector norte de la provincia de Puntarenas.
La Cordillera de Guanacaste fue un límite flexible, pues
algunas ocupaciones se extendieron hacia las Llanuras de
Norte.
La subregión nicaragüense o Norte abarcó la mayor parte del
Pacífico de Nicaragua. Ambas subregiones variaron su
extensión en los distintos períodos de ocupación.
Arriba
Ocupa la porción central del país, extendiéndose desde la
costa pacífica hasta la costa atlántica. Se distinguen dos
sub-regiones:
1) La Central-Pacífica, que abarca el Valle Central y la
zona del Pacífico Central.
Se extiende desde la Costa Pacífica hasta la Costa
Atlántica. Se distinguen dos subregiones: la Central
Pacífica que abarca el Valle Central y el Pacífico Central;
y la Atlántica, que abarca el Valle de Turrialba y las
Llanuras del Atlántico Central.
2) La Sub región Atlántica, que abarca el Valle de Turrialba,
las Llanuras del Atlántico Central y las Llanuras del Norte
Las Llanuras del Norte, han sido poco estudiadas, pero
posiblemente constituyen una tercera subregión. Sin embargo,
la evidencia hasta ahora analizada sugiere que esta
subregión tenía relaciones tanto con el resto de la Región
Central como con la Gran Nicoya y el Atlántico nicaragüense.
Arriba
Se extiende sobre parte de Costa Rica y Panamá. El sector
costarricense se distingue como Subregión Arqueológica
Diquís. Comprende el suroeste del país, así como las
estribaciones Atlánticas de la Cordillera de Talamanca.
Debido a la posición geográfica de Costa Rica, nuestro país
se puede considerar muy privilegiado, ya que reúne
condiciones que favorecen el desarrollo de su flora y fauna,
esto favoreció
a los diferentes grupos indígenas que se habrían de
relacionar con pobladores de otras sociedades
mesoamericanas, andinas y otras.
La
subregión Panamá Oeste, abarca las actuales provincias de
Chiriquí en el Pacífico y Bocas del Toro en el Atlántico con
un patrón de ocupación que iba de costa a costa.
El Sector costarricense se conoce como la Subregión
Arqueológica Diquís y va desde Quepos hasta la actual
frontera con Panamá. Recientemente se ha establecido que al
igual que en Panamá, ocupaciones relacionadas con las del
Pacífico se extendieron a las estribaciones atlánticas de la
Cordillera de Talamanca y al Valle de Talamanca.
Arriba
La periodización general de la historia precolombina se divide en modos de vida. Modo de vida designa los aspectos económicos, sociopolíticos y religiosos de una sociedad en una determinada etapa de su evolución histórica. La duración de los modos de vida pudo ser de varios siglos y hasta de milenios. La distinción entre los mismos se debe principalmente a cambios en la organización sociopolítica y visión del mundo de la sociedad. Estos cambios se manifestaron en los diferentes materiales arqueológicos (utensilios, herramientas, viviendas y otros), que sobrevivieron a la acción del tiempo, de los agentes naturales y del hombre.
Arriba
La periodización general de la historia precolombina se
divide en modos de vida. Modo de vida designa los aspectos
económicos, sociopolíticos y religiosos de una sociedad en
una determinada etapa de su evolución histórica. La duración
de los modos de vida pudo ser de varios siglos y hasta de
milenios. La distinción entre los mismos se debe
principalmente a cambios en la organización sociopolítica y
visión del mundo de la sociedad. Estos cambios se
manifestaron en los diferentes materiales arqueológicos
(utensilios, herramientas, viviendas y otros), que
sobrevivieron a la acción del tiempo, de los agentes
naturales y del hombre.
A. LOS PRIMEROS POBLADORES (12,000-8,000 A.C.)
De acuerdo con los datos más aceptados por los arqueólogos,
el poblamiento de América se dio por grupos provenientes de
Asia que entraron por el Estrecho de Bering, en el norte del
continente, alrededor de 12,000 años antes de Cristo.
En Costa Rica, al igual que en otras partes del continente,
se ha encontrado evidencia arqueológica que ubica la llegada
de los primeros habitantes alrededor de 10.000 años antes de
Cristo. Esta fecha se postula por la similitud de los
materiales, en especial puntas de piedra para lanzas, con
los de otros sitios arqueológicos encontrados en otros
países (Colombia, México, Estados Unidos) que cuentan con
fechas por la técnica del carbono 14. La evidencia es aún
escasa pero de gran importancia para ubicar el punto de
partida de nuestra historia.
Estos grupos eran nómadas, y estaban organizados en pequeñas
bandas (10-30 individuos), que se desplazaron a lo largo del
continente, buscando sitios adecuados para la caza y
recolección de frutos silvestres. Los bosques tropicales les
habrían brindado una variedad de alimentos todo el año. En
los sitios arqueológicos Guardiria y Florencia-1, situados
en el Valle de Turrialba, los arqueólogos han encontrado
áreas de cantera y taller donde se fabricaban las
herramientas de piedra típicas del período entre 10.000 y
8.000 a.C.: puntas de lanza, raspadores, cuchillos,
perforadores y otros. Las herramientas de piedra eran
fabricadas en materiales como cuarzo, jaspe -y otras
piedras, y se utilizaban principalmente para procesar la
carne, piel y huesos de los animales cazados, además
fabricar otras herramientas en piedra, madera y hueso-.
Estos grupos no conocían la agricultura, su dieta se basaba
principalmente en la recolección de plantas silvestres y en
la caza ocasional de grandes animales de la época o mega
fauna, tales como el mastodonte, el megaterio o perezoso
gigante y el gliptodonte o armadillo gigante. Los
cazadores-recolectores vivían en campamentos a campo abierto
o en abrigos rocosos naturales, los cuales ocupaban de
manera estacional.
Alrededor de ocho mil años antes de Cristo, los cambios
climáticos por el aumento de la temperatura del planeta,
produjeron cambios en la vegetación. Esta fue una de las
causas de la extinción de la mega fauna al desaparecer o
cambiar las plantas que consumían. También se menciona en
dicha extinción la caza excesiva de dichos animales por
parte de los grupos humanos de la época. Una vez
desaparecida la mega fauna, los primeros pobladores
continuaron la caza de las especies menores que existían
desarrollando estrategias adaptadas a las nuevas
condiciones. Arriba
B. DE LA CAZA-RECOLECCIÓN A LOS PRIMEROS CULTIVOS (8,000-2,000 A.C.)
En Costa Rica se tiene información para la primera parte del
período (8000-5000 a.C.). Sin embargo, en este momento
contamos con más interrogantes que respuestas acerca de como
los primeros pobladores se asentaron definitivamente en el
territorio.
Entre los 8,000 y 2,000 años antes de Cristo los grupos
indígenas comenzaron a combinar la caza y recolección con
los primeros cultivos. La evidencia sobre este período es
escasa, y se limita a áreas de taller de herramientas de
piedra y fogones en Arenal (Guanacaste) y artefactos de
piedra en la zona de Turrialba. Los cambios climáticos
ocurridos alrededor de 10,000 años a.C. se cree que
provocaron la desaparición de la mega fauna. De esta manera
la caza se volvió más diversificada, incluyendo especies de
menor tamaño como las que existen hoy en día. Las
herramientas de piedra utilizadas estaban dedicadas al
trabajo en madera, huesos, piedra y procesamiento de
alimentos. Se consideraba que las prácticas de recolección
fueron fundamentales, y es posible que los grupos realizaran
rondas estacionales en determinadas zonas dependiendo de la
época de maduración de los frutos, ocupando abrigos rocosos
o campamentos a cielo abierto.
Para la segunda parte del periodo (5000-2000 años antes de
Cristo) no se cuenta con suficiente información en Costa
Rica, pero de acuerdo a la información que se cuenta a nivel
regional (Panamá y Colombia) se propone la práctica de una
agricultura incipiente de algunos tubérculos y el maíz, así
como el mantenimiento de árboles frutales como el aguacate,
el nance, y el guapinol entre otros, y palmas.
Estas prácticas se originaron en el conocimiento generado a
partir de la recolección de plantas silvestres. El inicio de
la producción de alimentos señala la aparición de un nuevo
modo de vida.
Arriba
La agricultura cambió gradualmente la sociedad indígena ya
que propició el crecimiento de la población, el
establecimiento de aldeas permanentes y la diferenciación
social, entre otros aspectos.
No se tiene en este momento información local de los
agricultores incipientes y de cómo la agricultura se
convirtió en la actividad principal. La evidencia que se
tiene, en diferentes partes de l país, corresponde al
segundo y primero milenio antes de Cristo (2.000-1.000 a.C).
En esa época existían comunidades agrícolas sedentarias,
pequeñas y dispersas, que contaban con utensilios cerámicos
y herramientas de madera, hueso y piedra dirigidas a las
labores agrícolas y procesamiento de alimentos.
C) AGRICULTORES TEMPRANOS / SOCIEDAD ALDEANA IGUALITARIA
La agricultura transformó gradualmente la sociedad indígena,
proporcionó el crecimiento de la población.
El liderazgo habría sido informal y la propiedad de los
bienes colectiva.
Se
postula que la organización social de estos grupos era del
tipo tribal. Las tribus se caracterizan por las relaciones
igualitarias entre los individuos y la propiedad colectiva
de los bienes, aunque ya durante este período se deben haber
iniciado el proceso de diferenciación social.
El liderazgo habría sido informal y la propiedad de los
bienes colectiva.
El
sistema agrícola más probable fue el de roza y quema. El
bosque se cortó con la ayuda de hachas de piedra y cuñas y
luego se quemó. Entre las prácticas agrícolas tempranas se
dieron la vegecultura, la semicultura y una combinación de
ambas.
El sistema de vegecultura es el cultivo de tubérculos como
la yuca, el ñame y el camote. En este sistema agrícola se
incluye el aprovechamiento de ciertos árboles como el
aguacate, el nance, así como de palmas y la práctica de la
caza y la pesca. Se caracteriza por la diversidad de plantas
en áreas pequeñas. La vegecultura es muy estable ya que
demanda menos nutrientes en los suelos, provoca menor
erosión y puede desarrollarse en áreas quebradas. Por lo
general, las sociedades que la practican cambian muy
lentamente. Con la introducción y desarrollo del cultivo de
semillas o semicultura, en especial el maíz, frijoles y
ayotes, se dan cambios internos dentro de la sociedad y la
relación con la naturaleza. El sistema de semillas altera
más el entorno. Requiere más nutrientes y provoca mayor
erosión de los suelos. En compensación es más productivo y
los productos de más fácil almacenamiento, lo cual fue clave
para contar con excedentes de alimentos para las épocas en
que no se cosechaba.
Es en este período que se cuenta con la evidencia más
antigua de la manufactura de cerámica en Costa Rica. Los
utensilios de cerámica fueron de gran utilidad para llevar a
cabo las nuevas actividades domésticas generadas por la
agricultura. La cerámica temprana presenta formas básicas de
vasijas como ollas, vasijas cilíndricas, platones, tecomates
y otros, decoradas con motivos distintivos ejecutados con
técnicas como incisos (canales angostos hechos con objetos
puntiagudos), estampados (-diseños en serie ejecutados con
la uña, bordes dentados de conchas- entre otros), modelados
(botones) y aplicaciones de tiras.
La información sobre los asentamientos más antiguos es muy
escasa, por diversas razones. Una es la escasez de sitios
debido a que la población era aún pequeña y dispersa. Otras
son la conservación de materiales, la acidez de los suelos,
la erosión, procesos de sedimentación y tectonismo. Debido a
eso los arqueólogos tienen que recurrir a los pocos datos
existentes para dar una visión aproximada de nuestros
antepasados de esos períodos, quedando aún muchos aspectos
por dilucidar.
Arriba
A. TRANSICIÓN DE LA SOCIEDAD TRIBAL A LA SOCIEDAD CACICAL (500 A.C.-300 D.C.)
Hacia 300 a.C. o 800 d.C., dependiendo de la región, la
evidencia arqueológica indica cambios en las sociedades
precolombinas. Se considera que el maíz llegó a consolidarse
como cultivo principal en algunas regiones, en tanto que en
otras se dio un sistema mixto de semicultura (semillas) y
vegecultura (tubérculos y árboles), además del uso de
recursos costeros y la cacería. Se ha propuesto por
diferentes investigadores que muchas de las sociedades
indígenas en este periodo cambiaron de una organización
tribal, basada en las relaciones familiares o parentesco, a
una organización cacical, con la presencia de un jefe o
señor redistribuidor, líderes religiosos, artesanos
especialistas y linajes familiares, así como poder
hereditario. Sin embargo, esto no sucedió necesariamente al
mismo tiempo en todas las comunidades y se pudieron dar
variaciones de grupo a grupo en el grado de autoridad de las
personas o segmentos dirigentes. Además, muchas comunidades
pudieron permanecer en el nivel de tribu.
Los grupos cacicales por lo general establecen divisiones
territoriales más marcadas. Además, necesitaron de nuevos
territorios, tanto para producir mayor cantidad de alimentos
como para controlar fuentes de materia prima. También, se
dio el establecimiento de redes de intercambio de productos
a nivel local, regional y hasta extraregional.
Factores como el crecimiento poblacional, las relaciones de
intercambio y los cambios en el sistema de organización
social favorecieron que algunas aldeas crecieran en tamaño e
importancia con mayor poder económico, político y religioso.
Para este período se distingue entre sitios correspondientes
a aldeas pequeñas que solo presentan depósitos de restos de
instrumentos de cerámica y piedra y las aldeas principales
donde se encuentran construcciones como basamentos,
montículos, hornos, pozos y estatuaria.
Para este período es particularmente distintivo el conjunto
de artefactos de jade y otras piedras verdes, metates
ceremoniales, remates de piedra para bastones y cerámicas
elaboradas, que se colocaban dentro de los enterramientos
como ofrendas funerarias. Estos artículos de acuerdo a su
número, calidad y dificultad de obtención servían para
indicar el rango social del individuo. Este conjunto de
ofrendas con sus variantes estilísticas regionales fue común
en los enterramientos de este periodo en las diferentes
regiones arqueológicas. La cerámica en las diferentes
regiones comparte, en términos generales, la decoración con
dos colores (bicromía en zonas) y adornos con formas de
animales (zoomorfos). B. INICIO DE LOS CACICAZGOS COMPLEJOS (300-800
D.C.)
Como se mencionó para el período anterior el excedente
generado a partir de prácticas agrícolas habría permitido a
algunos individuos librarse de algunas de sus tareas como
productores y asumir principalmente funciones de naturaleza
política o religioso estableciéndose una jerarquización de
la sociedad. Este nuevo tipo de organización sociopolítica
se denomina cacicazgo, jefatura o señorío y se pudo
presentar en gran variedad de formas. Dentro de los
diferentes tipos de cacicazgos que se pudieron desarrollar
existieron estratos sociales que comprenden jefes políticos,
líderes religiosos (cargos que se vuelven hereditarios),
guerreros, artesanos especializados y agricultores. El poder
de los dirigentes o grupos dirigentes fue variable: pudieron
funcionar como redistribuidores de los bienes producidos
comunalmente con poder de decisión o solamente tener una
opinión respetada pero no necesariamente obedecida. Por su
rango tuvieron mayor acceso a los bienes más apreciados,
especialmente los de intercambio, de difícil obtención o de
gran manufactura.
Al interior de las comunidades la posición de los individuos
más importantes en la jerarquía social se marcó, entre otros
aspectos, por el uso de bienes que señalaban prestigio como
jade, oro y otros, lugar de habitación prominente dentro de
la aldea y un ritual y ofrendas funerarias más elaborados.
Se ha considerado como evidencia de la aparición de los
cacicazgos la jerarquización de asentamientos, con aldeas
principales y poblados secundarios, las diferencias en las
ofrendas y estructuras funerarias y la presencia de bienes
exóticos de intercambio. Las relaciones de subordinación
entre aldeas pudieron favorecer la aparición de un cacique
principal en la aldea dominante y de caciques secundarios en
las aldeas subordinadas. La propiedad comunal sobre la
tierra se acentuó con la formación de divisiones
territoriales.
A partir de 300 d.C. se encuentran aldeas grandes en las
diferentes regiones, con diferentes obras de
infraestructura, tales como basamentos, calzadas y
montículos funerarios, que indican la capacidad de los
dirigentes para movilizar la población para realizar dichas
obras.
En términos generales se dio un proceso de cambio gradual
hacia nuevas formas de organización social de las sociedades
a lo largo de la historia precolombina de Costa Rica. Esto
no quiere decir que todos los grupos evolucionaron de tribus
a cacicazgos de una manera unilineal. Sociedades a nivel
tribal o de cacicazgos simples pudieron coexistir con
cacicazgos complejos hasta épocas tardías. C. CACICAZGOS TARDÍOS (800-1,550 D.C.)
A partir de 800 d.C. y hasta la llegada de los españoles en el siglo XVI, se presentó un incremento en el tamaño y complejidad del diseño interno de las aldeas en ciertos territorios. La presencia de numerosos cementerios simples y complejos, las obras de infraestructura masivas, la diversidad de bienes domésticos y suntuarios, el desarrollo de la orfebrería, el intercambio regional y los conflictos entre cacicazgos por territorios y recursos son elementos característicos de esta época.
Es posible que la introducción o desarrollo autóctono de variedades más productivas de maíz y otros cultivos, así como el desarrollo de mejores métodos de cultivo hayan permitido contar con un mayor excedente de alimentos. También se continuó con la explotación de diversos ecosistemas (litoral, manglar, selva) que permitieron una mayor variedad de recursos. A partir de allí se dio un incremento de la población, una mayor jerarquización social y relaciones de subordinación más fuerte entre los diferentes territorios. Periféricos a estos territorios, grupos tribales pudieron subsistir manteniendo diferentes niveles de interrelación. La experiencia acumulada sobre prácticas agrícolas y los contactos con otras áreas es posible que facilitaran este cambio en la sociedad precolombina.
En esta etapa el cacique pudo tener un mayor control sobre los medios de producción y pudo movilizar a la población para obras de mayor envergadura apelando a recursos religiosos, campo en el que el chamán cumplió una función primordial. Este personaje cumplía con funciones religiosas y curativas. Existieron diversos tipos de chamanes con diferentes rangos y funciones.
Continuaron también los símbolos de rango para los individuos dominantes, como su lugar de vivienda, artículos personales, así como el lugar, forma y ofrendas de enterramiento.
La organización territorial llevó al establecimiento de relaciones de intercambio de productos (alimentos, herramientas especializadas, bienes suntuarios), de alianzas políticas o de competencia por recursos, que eventualmente conducían a la guerra, tal como fue documentado por los españoles a su llegada en el siglo XVI.
Todo este desarrollo alcanzado por nuestros grupos indígenas precolombinos tendría una dolorosa transición después de 1,500 d.C. con la llegada de los conquistadores españoles. Se dará un nuevo modo de vida basado en la explotación de la fuerza de trabajo indígena. Pero de esta cruel confrontación saldría un nuevo habitante: el costarricense actual.
Resumiendo, Costa Rica tenía la característica de ser el punto de congruencia de ambas tradiciones culturales, por lo que se convirtió en una gran área de paso y comercio, lo que explica la gran variedad de riqueza cultural, en un espacio territorial tan pequeño.
Otra característica es lo relativamente pequeño de sus infraestructuras, esto debido a que este territorio no pertenecía directamente a ningún reinado mayor. Se podría decir que era una tierra sin conquistar por parte de los grandes reinados indígenas, ya que su población se distribuía en pequeñas aldeas o tribus, que para el caso de la región de influencia Mesoamericana, era un poco más estratificada, con asentamientos bien establecidos y con concentraciones importantes de población
Para los grupos indígenas de la época precolombina, los objetos de oro tenían un inestimable valor. Ellos les permitían señalar diferencias sociales, como la autoridad que se ejercía en el plano político o religioso.
Esta distinción en la posición social coincide con la forma y el diseño de los objetos. Así es posible sugerir que algunas piezas identificaban a caciques, guerreros, chamanes o bien a otros grupos sociales que también los usaron para marcar sus jerarquías.
Los objetos de oro sirvieron asimismo para el intercambio y como ofrenda funeraria, que colocaban en las tumbas.
La mayor parte de los objetos de metal indígenas no son de oro, sino de una mezcla de cobre y oro a la cual llamaban tumbaga o guanín. La denominación de oro social que se le asigna a esta aleación se debe al valor simbólico, en lo religioso y en lo social, que estos pueblos le confirieron.
Los indígenas practicaron una religión animista o chamánica; creían que todas las cosas, las plantas, y los animales poseen fuerzas ocultas y un alma con poder. Por esta razón,
los objetos de oro relacionados con el chaman representan figuras humanas con mascara de animales y con adornos en la cabeza y en diferentes partes del cuerpo. Las máscaras representan la transformación del chaman en diferentes animales. Los objetos musicales se asocian a las ceremonias que realizaban los chamanes.
En la orfebrería indígena es muy común la representación de animales, ya que algunos, caracterizados por su fuerza, astucia y valor, fueron adoptados como imagen de los antepasados por estos pueblos.
A su llegada, los conquistadores españoles obtuvieron oro por medios pacíficos como el intercambio y también por la violencia. Así hallaron objetos de oro con forma de águila, jaguar, aves diversas y otras figuras, en las tumbas indígenas. Se convirtieron, de este modo, en los primeros huaqueros que saquearon los entierros indígenas. Incapaces de comprender el valor y el significado de estas piezas, las fundieron para sumarlas a las riquezas que enviaban a España.
A partir del siglo XVI, la conquista llevó a la destrucción de las sociedades indígenas. Se perdieron sus costumbres y sus tradiciones. Sin embargo, el valor de los objetos de oro, como indicador de autoridad, aún se mantuvo. Antonio Saldaña, último cacique de Talamanca a principios de este siglo, adornaba su pecho con águilas como manifestación de su poder.
Para el tiempo de la conquista, en la región Caribe había pequeñas agrupaciones muy dispersas con algunas decenas de personas. En lo que se conoce hoy día como el Valle Central existían tribus bien definidas y estratificadas, pero su número de habitantes no era muy desarrollado. En el caso de la región Caribe nunca fueron sometidos, además eran bastante belicosos, lo que dificultó su conquista por parte de los españoles.
Costa Rica tenía la característica de ser el punto de congruencia de ambas tradiciones culturales, por lo que se convirtió en una gran área de paso y comercio, lo que explica la gran variedad de riqueza cultural, en un espacio territorial tan pequeño.
Otra característica es lo relativamente pequeño de sus infraestructuras, esto debido a que este territorio no pertenecía directamente a ningún reinado mayor. Se podría decir que era una tierra sin conquistar por parte de los grandes reinados indígenas, ya que su población se distribuía en pequeñas aldeas o tribus, que para el caso de la región de influencia Mesoamericana, era un poco más estratificada, con asentamientos bien establecidos y con concentraciones importantes de población
(En la región Caribe había pequeñas agrupaciones muy dispersas con algunas decenas de personas. En lo que se conoce hoy día como el Valle Central existían tribus bien definidas y estratificadas, pero su número de habitantes no era muy desarrollado. En el caso de la región Caribe nunca fueron sometidos, además eran bastante belicosos, lo que dificultó su conquista por parte de los españoles.
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