La orografía de Costa Rica presenta un
alargamiento que se extiende del noroeste al sudeste,
mientras su mitad septentrional es ancha, haciéndose
angosta en el centro del país. En el norte y en la
región del Atlántico los terrenos bajos son más extensos
y llanos. En la región Pacífica las cuestas de las
cordilleras son mucho más pendientes y atraviesan el
país de noroeste a sudeste, dando forma a una Depresión
Tectónica Central de aproximadamente 3000 km² de
superficie, donde se encuentra la mayoría de la
población.
Las cordilleras de Guanacaste, Central y
Talamanca se caracterizan por su gran cantidad de conos
volcánicos, siendo 11 en total. Se destacan el Poás, el
Irazú, en continua actividad a 3.432 metros sobre el
nivel del mar; el punto más elevado es Chirripó Grande a
3.819 metros sobre el nivel del mar. También se
encuentran el Turrialba, Tenorio, Rincón de La Vieja,
Orosí, Miravalles y Arenal.
En Costa Rica las montañas conforman un
grupo independiente del conjunto montañoso de
Centroamérica, siendo éstas de origen más reciente que
el de las montañas de los grandes continentes
americanos. El sistema montañoso costarricense se puede
dividir en dos cordilleras que se separan en la parte
central del país por dos valles: El valle del río Grande
de Tárcoles y el valle del río Reventazón.
La cadena montañosa de Costa Rica forma
un grupo independiente del conjunto de montañas
centroamericanas. Dotado de una inmensa diversidad de
especies y ecosistemas en sus bosques, puente y barrera
entre las especies del Nuevo Mundo, presenta un gran
potencial atractivo para el turismo ecológico que busca
la observación de aves en su medio natural y el contacto
directo con otras especies, tanto de flora como de
fauna. El sistema montañoso costarricense se divide en
dos unidades distintas, separadas en el centro del país
por el Valle Central (donde se localizan las ciudades de
San José, Alajuela y Heredia) y el Valle del Guarco,
situado en la provincia de Cartago. En este sistema
montañoso se pueden identificar distintas sierras y una
cordillera. La Sierra Volcánica de Guanacaste donde se
destacan los volcanes Orosí, Miravalles, Tenorio,
Arenal, el cual ofrece un espectáculo impresionante con
sus erupciones nocturnas, y Rincón de la Vieja, que
presenta actividad fumarólica y en sus faldas el lodo
burbujea permanentemente. Además, se puede llegar a la
Laguna Arenal, con un área aproximada ("espejo de agua")
de 85 kilómetros cuadrados y que representa el lugar
ideal para la práctica de deportes acuáticos como "windsurf',
esquí acuático, carrera de lanchas y pesca. La Sierra
Volcánica de Tilarán comprende los cerros de Abangares,
Aguacate y Cedral. En la Sierra Volcánica Central se
hallan los volcanes Poás, Barva e Irazú, los cuales son
de fácil acceso y representan un valioso patrimonio,
tanto ecológico como natural. En la Cordillera de
Talamanca se destaca el cerro Chirripó, el pico más alto
del país con 3.820 m que, por sus características de
topografía, suelo y clima, presenta una vegetación tipo
transición a páramo.
RELIEVES Y SUELOS DE COSTA RICA

El relieve está formado por todos los
elementos geográficos que existen sobre la superficie de
la tierra: llanuras, cordilleras, mesetas, valles,
cursos de los ríos, etc. Costa Rica tiene un sistema
montañoso principal y varios sistemas secundarios. El
sistema principal de montañas corre en dirección
noreste-sureste, compuesto por una sola cordillera pero
dividido en varias secciones, que presentan diferencias
entre sí, tanto por su origen geológico, como por su
forma. Este sistema principal de montañas, actúa como
barrera climática, sirve de línea divisoria de aguas,
separando las tres vertientes principales y las
diferentes regiones de nuestro país, al mismo tiempo que
constituye el eje central sobre el cual se estructura el
resto del territorio nacional.
Las tres secciones en que se divide la
cordillera principal son:
Cordillera de Guanacaste
Cordillera Volcánica Central
Cordillera de Talamanca
Las dos primeras son de origen volcánico
y de reciente formación, mientras que la tercera es de
las más antiguas de nuestro país y tiene un proceso de
formación diferente, tal y como explicamos
anteriormente.
El sistema montañoso secundario, de
formación más antiguo, está compuesto principalmente por
los siguientes cerros:
Cordillera Costeña o Brunqueña
Sistema Montañoso de Nicoya
Cerros de la Península de Santa Elena
Cerros de Herradura
Cerros de Salsipuedes
Cerros de Burica.
Las llanuras de nuestro país se
encuentran divididas en tres secciones principales:
Llanuras del Norte
Llanuras del Atlántico
Llanuras del Pacífico.
Los valles están comprendidos por dos
principales:
Valle Central (Depresión Tectónica
Central)
Valle de El General-Coto Brus.
Además hay otra serie de pequeños valles:
Candelaria
Parrita
Tempisque
CORDILLERA DE GUANACASTE
Comprende dos secciones:
Cordillera Volcánica y Sierra Minera. La
primera está formada por una serie de conos volcánicos
que se inician con el Orosí (1487 metros) y termina con
el Arenal (1633 metros), de forma cónica, llamado
también Pan de Azúcar, el cual está asentado en una rica
región agrícola y ganadera, que se ha visto afectada por
una serie de trágicas erupciones de fecha reciente.
Otros conos volcánicos de esta misma cordillera son:
LA DEPRESIÓN DEL ARENAL
Sirve de separación entre la Cordillera
Volcánica de Guanacaste y la Sierra Minera. Aquí se
encuentra la laguna del mismo nombre, cuya superficie
era de aproximadamente 30 kilómetros cuadrados, pero en
la actualidad el panorama ha cambiado completamente,
porque el Instituto Costarricense de Electricidad,
mediante la construcción de una gran represa, llevó a
cabo la construcción de un lago artificial que
permitiría desarrollar importantes proyectos para la
producción de energía eléctrica (Proyecto Arenal,
Proyecto Corobicí), desviación de las aguas del
Atlántico al Pacífico y finalmente, el sobrante de agua
será utilizado en un plan de riego para el valle del
Tempisque.
LA SIERRA MINERA
Está comprendida entre las depresiones
del Arenal y Tapezco. Es una zona montañosa, con alturas
que van de 1000 a 1500 metros, teniendo como punto
culminante el cerro Cedral de Miramar (1842 metros). Es
una región bastante lluviosa, fresca y de buen clima.
Los movimientos geológicos que la formaron dejaron una
serie de grietas que luego se rellenaron de cuarzo con
contenidos de oro y de ahí la fama que tuvo ese sistema
montañoso cuando se descubrieron sus minerales.
LOS MONTES DEL AGUACATE
Están localizados hacia el sur de la
depresión de Tapezco, sirviendo de límite oeste al Valle
Central. Por su riqueza aurífera, algunos sostienen que
también forman parte de la Sierra Minera. En estos
Montes del Aguacate, se desarrolló la primera actividad
minera en Costa Rica, aproximadamente entre los años
1820-1840, año a partir del cual dicha actividad decayó
considerablemente. El capital producido por esta
actividad, se invirtió luego en parte en el desarrollo
de la caficultura. A partir de 1890 en adelante, se
reinicia la actividad minera en nuestro país, cuando se
descubre la existencia de oro en Montes de Oro,
Abangares y Tilarán. Dicha actividad constituye lo que
algunos llaman “el segundo ciclo minero de Costa Rica” y
que se prolonga hasta 1930.
CORDILLERA VOLCÁNICA CENTRAL
Se inicia en la depresión de Tapezco y
finaliza con el volcán Turrialba. Forma el límite norte
del Valle Central y está formada por tres macizos o
grupos de cerros principales y una serie de conos
volcánicos, la mayoría de los cuales tienen sus faldas
ocupadas por una intensa actividad agrícola y ganadera,
que está recorrida por buenas carreteras, algunas de las
cuales llegan hasta los mismos cráteres volcánicos.
VOLCÁN IRAZÚ
Constituye el pico más alto de la
Cordillera Volcánica Central, con una altitud de 3432
metros, es posiblemente el más conocido de nuestros
volcanes, accesible por una magnífica carretera que
lleva al visitante, hasta el mismo borde de su cráter.
Durante los años de 1962 a 1965, dio muestras de una
gran actividad, arrojando miles de toneladas de ceniza y
otros materiales volcánicos, que causaron un grave daño
a la ganadería y agricultura que se desarrolla en sus
faldas, actualmente es visitado por miles de turistas
tanto nacionales como extranjeros. Su vecino inmediato
el Turrialba,
se levanta a una altura de 3339 metros y está separado
del Irazú por el llamado Corte Coliblanco. En la
actualidad está en completa calma. En sus faldas hay una
importante actividad económica representada
especialmente por la ganadería de leche. Los macizos o
grupos de cerros que hemos mencionado, están separados
por una serie de depresiones siendo las más importantes
las del
Desengaño y
La Palma.
La primera separa los macizos de Poás y Barva y ha sido
utilizada para la construcción de la carretera que
conduce a la zona de Sarapiquí. La segunda es la más
amplia de la Cordillera Volcánica Central y separa los
macizos de Barva e Irazú. Permite el paso de los vientos
alisios, que cargados de humedad producen las lluvias en
el Valle Central. En la actualidad está siendo utilizada
para la construcción de una de las más modernas
carreteras de Costa Rica, que permitirá la comunicación
directa entre el Valle Central, las llanuras del norte y
la zona Atlántica.
Ha estado activo de forma intermitente
con algunos periodos de intensa actividad, las
erupciones de 1963-1965 son recordadas por la población,
sobre todo por la gran cantidad de cenizas que arrojó;
está compuesto de dos cráteres principales con paredes
abruptas y rodeadas de escarpes rocosos.
CORDILLERA DE TALAMANCA
Está localizada en el sector sur del
país. El proceso geológico que la formó fue de los
primeros que intervinieron en la constitución de nuestro
territorio, y es por lo tanto, una de las más antiguas
cordilleras del país, no presentando además ningún rasgo
de tipo volcánico. Las faldas hacia el litoral pacífico
son más abruptas y más suaves hacia el sector del
Atlántico. Fue una zona muy rica en bosques, pero éstas
han sufrido una tala en gran escala y sin reforestación,
razón por la cual la flora y fauna has sufrido una
considerable destrucción. En su extremo sur, aún quedan
bosques vírgenes, que constituyen ricas reservas
forestales, prácticamente las últimas que quedan en
nuestro país. Entre las especies maderables obtenidas en
esa zona se pueden citar: roble, truta dorada, campano,
aguacatón, amarillón, nazareno, cristóbal y chiricano.
En general, la Cordillera de Talamanca constituye una
zona lluviosa, fría, con influencias en cuanto a su
clima, tanto del Pacífico como del Atlántico.
Actualmente, una excelente carretera
recorre esta cordillera desde su inicio hasta San Isidro
de el General. La carretera continúa hasta la frontera
con Panamá, pero siguiendo el curso del Valle General
Coto Brus, lo que la separa un poco de la cordillera
propiamente dicha, pero un sin número de carreteras y
caminos secundarios, comunican diferentes regiones de la
zona montañosa con la carretera principal.
La Cordillera de Talamanca se inicia en
la zona central del país, con el Nudo de San Cristóbal,
del cual parten una serie de estribaciones que
constituyen los cerros de: Tablazo, Candelaria, Escazú,
Puriscal y Turrubares. Dichos cerros forman el límite
sur del Valle Central.
Del Nudo del Empalme, por medio del cual
se continúa la Cordillera de Talamanca hacia el sur,
parten las estribaciones que constituyen los cerros de
Bustamante. Dichos cerros forman el límite sur del Valle
de Candelaria, limitado por el norte por las
ramificaciones que salen del Nudo de San Cristóbal
(cerros de Tablazo, Candelaria, Escazú y Puriscal).
Siguiendo la trayectoria de la Cordillera
de Talamanca hacia el sur, nos encontramos con el Cerro
de las Vueltas, del que parten una serie de cerros
secundarios, que constituyen los de Dota y Bayoneta que
se prolongan hasta encontrar la cordillera Costeña y
Brunqueña y que constituyen el límite sur del Valle de
Parrita, limitado al norte por los cerros de Bustamante.
De la Cordillera de Talamanca, también
salen una serie de estribaciones, entre las que se
pueden citar como más importantes, las que parten del
Nudo de San Cristóbal y que forman los cerros de
Carpintera, Atalaya y Ochomogo. Del cerro Chirripó parte
hacia el este otro sistema montañoso que se prolonga
hacia la zona atlántica, con el nombre de Cerros de
Matama.
A partir del cerro de las Vueltas, la
Cordillera empieza a tomar altura, proyectándose por
medio de una serie de picos que reciben los nombres de
Buena Vista (cerro de la Muerte) con 3491 metros,
Páramo, Terbi, Chirripó Grande que es el más alto de
Costa Rica, con 3819 metros con un paisaje de tipo
alpino, con lagunas, páramos, zonas frías y ventosas. La
Cordillera tiene otros cerros como son: Dúrika, Ujum,
llamado también Cruz del Obispo, Kamuk o Pico Blanco,
Pittier, Echandi, llamado así en honor de don Alberto
Echandi, delegado de Costa Rica en el tratado de límites
con Panamá, para finalizar en Cerro Pando, que sirve de
límite entre Costa Rica y Panamá.